Me llamo Araceli y soy maestra. Cuando nació mi hija Mar sólo pesó 900 gramos. En el momento de tenerla prometí que, en un futuro aproximado de 4 años, realizaría alguna actividad de voluntariado. Ahora es una niña sana y fuerte. Recientemente he vuelto de mi voluntariado solidario de Vietnam con Cooperatour, una experiencia muy

Soy Júlia y tengo 25 años. He trabajado como docente durante algunos años y sentí que este verano era el momento de explorar nuevas formas de enseñar y de educar. Así podría crecer profesionalmente a la vez que aportaba algo de mí en una nueva comunidad con un voluntariado en la India. Esta es mi

June, Laida, Olaia y Oihane (enfermeras) participaron en un proyecto sanitario y educativo de la ciudad de Katmandú (Nepal). Para ambas voluntarias, la experiencia fue algo muy enriquecedor. Olaia comenta que “volvería a repetir esta experiencia, ya que nos ha dado la oportunidad de conocer otra cultura y otra forma de vida.” Este viaje es,

Delante, un corazón recortado en un papel de rayitas rojas que me hizo la Vivi para la despedida, me viene su imagen, morenita, no muy alta, unos 10 años, estaba en 5to grado de escuela primaria y estaba aprendiendo los números romanos. Dentro había escrito: «De Vivian. Muchas gracias por todo su apoyo». Otros como

A través de Cooperatour, con quien establecí de antemano los proyectos que más se ajustaban a mi perfil, llegué al Centro de Voluntarios de Colombo la última semana de octubre de 2016, y por un periodo de 3 semanas, que acabé aumentando a 4 semanas. En el Centro de Voluntarios dormíamos, hacíamos todas las comidas