¿Quienes participan en un voluntariado internacional?

Ayer nos llamó una persona por teléfono para pedir información sobre nuestros programas y nos hizo una pregunta que nos ha inspirado para este post:

¿Qué perfil de personas se apuntan a un voluntariado internacional?

Pues tenemos una gran diversidad, pero según el último estudio que realizamos con una muestra compuesta por 250 personas, el 87% eran mujeres, de las cuales el 84% tenían entre 26 y 48 años, con o sin titulación universitaria, un 3% eran mujeres menores de 25 años o mayores de 48. Sólo el 13% restante eran hombres de todas las edades. Es decir, mayoría aplastante de mujeres como ocurre en muchas profesiones o cuando entras en la aulas de la facultad de Psicología, Periodismo o Trabajo Social.

Lo que sí sabemos es que tod@s ell@s, al margen de las diferencias, tienen mucho en común:
a tod@s les mueve la necesidad de hacer algo por los demás y para la mayoría es la primera vez que se deciden a hacer algo así.

Otra cosa que nos han preguntado alguna vez es si un voluntariado internacional ¿Sirve de algo? ¿quién se beneficia?. Nos parece una pregunta interesante. Algunas personas piensan que sólo se beneficia el que participa y disfruta de la experiencia, pero nosotros pensamos que se beneficia toda la sociedad.

Los proyectos receptores reciben el apoyo de personas que se implican en su labor y dan difusión al proyecto. L@s voluntari@s son una fuente de inspiración y motivación para los proyectos receptores. Ellos mismos nos han contado que les resulta emocionante recibir personas que vienen del otro lado del planeta a participar. Además la llegada de personas extranjeras a los proyectos les ayuda a tener un “feedback” y a hacer más autocrítica.

L@s voluntari@s mantienen a los proyectos conectados con el mundo, son una fuente de inspiración y de nuevas ideas esenciales para mantener el proyecto vivo y en constante cambio y movimiento.

Al hacer un voluntariado internacional se recuperan valores olvidados y se desarrolla la empatía, una habilidad esencial para la resolución de conflictos. Nos alejamos del torbellino de nuestra era consumista y hacemos un viaje de vuelta a lo “esencial”. Perdemos el miedo a lo desconocido y nos implicamos en situaciones de desigualdad e injusticia que nos eran ajenas antes de emprender este viaje.

Muchas personas nos lo han descrito como una experiencia de transformación interna que les ha cambiado la perspectiva, re ordenado sus prioridades y les ha hecho redireccionar su vida hacia fines más respetuosos y solidarios en beneficio de otras personas. Como nos decía Martina : “es una experiencia que te dá mucha fuerza, vuelves con ganas de comerte el mundo”.

¿Y tú? ¿te animas a comerte el mundo haciendo un voluntariado?
Consulta nuestros programas de voluntariado internacional en este enlace

Lee más experiencias de voluntariado en nuestro Diario de Viajes

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