Mi voluntariado en Costa Rica ha sido una experiencia sensorial

Carlos Jaime, voluntario Costa RicaCarlos Jaime, 33 años. Ingeniero Técnico de Telecomunicaciones. Madrid. 2 semanas de voluntariado en Costa Rica.

Si tuviera que definir con una sola frase mi voluntariado en Costa Rica sería: “Una experiencia sensorial”, que se disfruta con todos y cada uno de los sentidos. A las pocas horas de estar allí, uno ya se da cuenta de lo privilegiado que es de poder contemplar un ecosistema como pocos existen, y además aprender miles de cosas, ayudando en los proyectos que allí se realizan para la conservación de la biodiversidad, y todo ello en unas instalaciones sobresalientes, rodeado de gente encantadora y súper profesional.

Carlos Jaime, voluntario Costa RicaAunque mi voluntariado ha sido mucho más: ha sido un viaje personal, han sido excursiones nocturnas donde cada noche era diferente y podías encontrarte un perezoso durmiendo, puercoespines americanos corriendo por los cables de un puente colgante sobre el río, serpientes venenosas, hormigas bala y un sinfín de vida salvaje en estado puro, ha sido compartir experiencias, anécdotas y momentos con otros voluntarios internacionales y con los trabajadores del proyecto, han sido los “maes” Emmanuel y “Gato”, encargados de los voluntarios y al final amigos, con los que trabajábamos cada día en los diferentes proyectos ¡y con quién tuvimos la gran suerte de asistir al descubrimiento de una nueva especie de mariposa!

También ha sido trabajo duro, despertadores a las 6 de la mañana, largas caminatas con más de 30 grados y un alto porcentaje de humedad que hacían que te faltara el aire, y que quisieras beberte de un trago toda el agua de la que llevabas Jeje…

Es difícil condensar en unos pocos párrafos todo lo que llegas a vivir en las (cortísimas) dos semanas que tuve la suerte de estar allí, pero hay quién acertadamente ya lo ha hecho, y en dos palabras ha dicho… Pura Vida!